Horario de Misas

Diario: 10:30,20:00

Domingos y festivos: 10:00,11:30,12:30, 20:00

Atención Personalizada

En la iglesia o en la Casa de Piedra.

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Jesús Cano 609943401

Aimée Kukuluka 631165327

 

HISTORIA DE LA PARROQUIA DE SAN MILLÁN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   Queridos amigos internautas:

Nos ponemos en contacto con vosotros con el propósito de dar a conocer más el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Para ello, encontraréis en la página de inicio diversos enlaces que facilitan este cometido.
Los temas serán diversos dependiendo de muchos aspectos y circunstancias: sociales, culturales, religiosos… Esperamos y deseamos que sean del gusto e interés de todos.

Avda. Fernández Ladreda nº 26 40002 Segovia

 

ACOMPAÑAMIENTO Y ATENCIÓN PERSONALIZADA:

 DIOS ES AMOR Y PAZ

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SACERDOTE:

D. Jesús Cano Arranz: 609 943 401

 

En la hoja parroquial "Juntos" podrás conocer todas las actividades de la parroquia.

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Al final de la página encontrarás la agenda diocesana semanal

 

MEDITACIÓN DIARIA

En este enlace encontrarás  la meditación  diaria de la página "Hablar con Dios", que te puede servir para hacer esos 10 ó 15 minutos diarios de oración, tan aconsejables.

http://www.hablarcondios.org/meditaciondiaria.asp

 

Te sugiero esta oración introductoria y final.

ORACIÓN INTRODUCTORIA
 Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí, que me ves que me oyes Te adoro con profunda reverencia, te pido perdón por mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración.Madre mía Inmaculada, S. José mi padre  y señor, ángel de mi guarda interceded por mí.

 ORACIÓN FINAL
 Te doy gracias Dios mío por todos los buenos propósitos, afectos e inspiraciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, S. José mi padre y señor, ángel de mi guarda interceded por mí.

 

POEMAS PARA EL ALMA

Un poema para cada semana

Resurrección: la noche único testigo


Sólo la noche fue testigo,
sólo la noche,
que estabas vivo;

sólo la noche, fiel aliada,
sólo la noche,
privilegiada;

sólo la noche, oscuro silencio,
sólo la noche,
vio tu secreto;

sólo la noche, sólo la nada,
sólo la noche
en tu mirada…

Sólo la noche:
del mundo ignorada,
en la oscura noche
despertaba el Alba…

José García Velázquez

 

LA FE EN LA RESURRECCIÓN

La fe no es un sentimiento irracional. Dotado de razón, el hombre no hace un acto de fe —humana o religiosa— apoyado en su mera subjetividad. La fe no se justifica en uno mismo. Siempre hay algo externo al hombre que posibilita el acto de fe: un acontecimiento, una experiencia, algo que se acoge y percibe fuera de nosotros mismos. Cuando decimos que creemos en alguien, es porque tenemos experiencia de que es digno de fe, creíble. El amor, la confianza, es la base de esta experiencia de fe humana. Se ha dicho que «sólo el amor es digno de fe».

Las apariciones del Resucitado fundamentan la fe de los apóstoles. Fueron actos percibidos por los sentidos. Los racionalistas quieren explicarlas como alucinaciones, autosugestiones. Pero sabemos bien que ellos no creían en la resurrección para convencerse a sí mismos de que Jesús había resucitado.

Menos aún, Pablo de Tarso que perseguía a los seguidores de Cristo. Para superar este obstáculo, se recurre a una insolación en el desierto que le hizo creer que vio al Resucitado. Demasiada fantasía para ser creída.

Las apariciones, tal como aparecen en los evangelios, son actos de Cristo que se muestra, que «se hace ver». Es el Resucitado quien se muestra, se impone desde fuera y entra allí donde se encuentran reunidos los suyos, estando las puertas cerradas. Se deja ver, oír, y hasta tocar, como sucede a Tomás, que se negaba a creer si no tocaba las llagas de sus manos y del costado. Se trata, pues, de algo perceptible, que ocurre como puro don del Resucitado. Por eso, los apóstoles fundamentan su fe en el hecho de haber visto a Jesús, de haber comido y bebido con él después de resucitar de entre los muertos. Y la primera carta de Juan comienza con un prólogo que no deja lugar a dudas sobre esta experiencia comunitaria que sostiene la fe de la Iglesia: «Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca del Verbo de la Vida, pues la Vida se hizo visible […] os lo anunciamos, para que estéis en comunión con nosotros y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo» (1,1-3).

Esta experiencia no es una ilusión irracional. Dios respeta al hombre dotado de inteligencia y no le exige que se comporte de modo absurdo. Puede probarnos en la fe, ciertamente, pero nunca lo hará sin atender las exigencias de la razón. Hasta en la prueba más dura, Dios deja «signos» para que la razón no tenga que claudicar. Otra cosa es que el hombre pida a la razón más de lo que ella pueda dar. Las apariciones del Resucitado, además, son «necesarias» para que los apóstoles fueran testigos veraces que la fe que predicaban. Y un testigo es siempre alguien que ha constatado la realidad que testifica.

Veamos el ejemplo de las dudas de Tomás, cuyo evangelio leemos hoy. Las dudas de Tomás parten de una desconfianza inicial, injustificada, en la comunidad apostólica. Podemos decir que Tomás, al negarse a creer, ha roto la comunión con su grupo, que le atestigua haber visto al Señor. No confía en los apóstoles de los que forma parte. Se aísla en su subjetividad. Tiene que venir el Señor a sacarle de su actitud desconfiada, incrédula. Su postura era irracional, puesto que tenía motivos para la confianza. La presencia de Jesús resucitado se le impone de modo irrefutable. No solamente ve, sino que es invitado a tocar. El reproche de Cristo vale para todos los que exigen pruebas «físicas». Los demás apóstoles también habían creído porque había visto. La aparición a Tomás da un salto cualitativo: Jesús le permite tocar para cumplir así con la exigencia de una razón que, a pesar de los signos, sólo se fiaba de sí misma.

+ César Franco
Obispo de Segovia

 

¡NO ENTERRÉIS LA ESPERANZA! EL SEÑOR HA RESUCITADO


El Sábado Santo durante la Vigilia Pascual el Papa Francisco recordó que en este día “descubrimos que nuestro camino no es en vano y que no termina delante de una piedra funeraria”. “Dios quita las piedras más duras, contra las que se estrellan las esperanzas y las expectativas: la muerte, el pecado, el miedo, la mundanidad”, señalando que “la historia humana no termina ante una piedra sepulcral, porque hoy descubre la “piedra viva’” que es Jesús resucitado”.
El Papa pidió a los que le escuchaban que se preguntasen cuál es la piedra que tiene que remover cada uno, asegurando que esta noche cada uno “está llamado a descubrir en el que está Vivo a aquél que remueve las piedras más pesadas del corazón”, porque es Él “quien viene para hacerlo todo nuevo, para remover nuestras decepciones”.
Francisco explicó que, a menudo, la esperanza se ve obstaculizada por “la piedra de la desconfianza”: “Cuando se afianza la idea de que todo va mal y de que, en el peor de los casos, no termina nunca, llegamos a creer con resignación que la muerte es más fuerte que la vida y nos convertimos en personas cínicas y burlonas, portadoras de un nocivo desaliento”.
Pero también habló de otro concepto: “el sepulcro de la esperanza”; un monumento que en ocasiones se construye dentro de cada uno debido a la insatisfacción. “Quejándonos de la vida hacemos que la vida acabe siendo esclava de las quejas y espiritualmente enferma”. Esto provoca que se vaya abriendo una especie de psicología del sepulcro en la que “todo termina allí, sin esperanza de salir con vida”. Y aquí entra en juego la pregunta hiriente de la Pascua – dijo el Papa – “¿por qué buscáis entre los muertos al que vive?”, y a la cual respondió firmemente: “El Señor no vive en la resignación. Ha resucitado, no está allí; no lo busquéis donde nunca lo encontraréis: no es Dios de muertos, sino de vivos” y exclamó “¡No enterréis la esperanza!”.
Francisco también explicó que junto a la piedra de la desconfianza está “la piedra del pecado” que “sella el corazón”. Afirmó que “el pecado seduce, promete cosas fáciles e inmediatas, bienestar y éxito, pero luego deja dentro soledad y muerte”. Además, el pecado es “buscar la vida entre los muertos, el sentido de la vida en las cosas que pasan”.

Recordando a las mujeres que fueron al sepulcro de Jesús y se quedaron asombradas ante la piedra removida y con las caras mirando al suelo, el Papa aseguró que al igual que a ellas, también a muchos les sucede lo mismo y “preferimos permanecer encogidos en nuestros límites, encerrados en nuestros miedos”. Y esto lo hacemos “porque es más fácil quedarnos solos en las habitaciones oscuras del corazón que abrirnos al Señor”. Ante esto, el Papa afirmó que “el Señor nos llama a alzarnos, a levantarnos de nuevo con su Palabra, a mirar hacia arriba y a creer que estamos hechos para el Cielo, no para la tierra”.
Francisco también exhortó, por un lado, a mirar la vida como Dios la mira: “En el pecado, él ve hijos que hay que elevar de nuevo; en la muerte, hermanos para resucitar; en la desolación, corazones para consolar”. Por otro lado, el Papa invitó a no quedarse mirando el suelo con miedo, sino a mirar “a Jesús resucitado” porque su mirada “nos infunde esperanza” y nos dice “que siempre somos amados y que, a pesar de todos los desastres que podemos hacer, su amor no cambia”. Además, el Papa ha señalado que podemos cumplir la Pascua con Él, es decir, el paso: “de la cerrazón a la comunión, de la desolación al consuelo, del miedo a la confianza”.
Si no hay un amor vivo con el Señor, se corre el riesgo de tener “una fe de museo, no la fe de pascua”. Y en ese sentido, explicó que Jesús “no es un personaje del pasado” sino “una persona que vive hoy” y que “no se le conoce en los libros de historia” sino que “se le encuentra en la vida”.
“A veces nos dirigimos siempre y únicamente hacia nuestros problemas, que nunca faltan, y acudimos al Señor solo para que nos ayude”, agregó el Papa concluyendo su homilía. Ante esto, Francisco aseguró que la Pascua enseña que el creyente está llamado a caminar al encuentro del que Vive y a darle un lugar central en la vida y pide dejar que el Resucitado transforme cada vida, pues en muchas ocasiones uno se da cuenta tras el encuentro con Cristo “volvemos entre los muertos, vagando dentro de nosotros mismos para desenterrar arrepentimientos, remordimientos, heridas e insatisfacciones”. 

 

LA RESURRECCIÓN DE JESÚS ES FUNDAMENTAL PARA LA FE CRISTIANA. SI ÉL NO HUBIERA RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS, ENTONCES LA FE CRISTIANA NO TENDRÍA VALIDEZ

Jesús mismo predijo su muerte y resurrección, y estos eventos sucedieron exactamente como Él los había anunciado.

Juan 2:19-21 "Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20.- Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21.- Más Él hablaba del templo de su cuerpo. 22.- Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho."
Juan 10:17 "Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar."
Juan 16:16-23 "Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre. 17.- Entonces se dijeron algunos de sus discípulos unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: Todavía un poco y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; y, porque yo voy al Padre? 18.- Decían, pues: ¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla. 19.- Jesús conoció que querían preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis? 20.- De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. 21.- La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. 22.- También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. 23.- En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
Mateo 12:40 "Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches."
Mateo 16:21 "Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día."
Lucas 18:31-33 "Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. 32.- Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. 33.- Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará."

Este evento está bien documentado por numerosos recursos históricos de confianza.

Historiadores como Josefo (c.37-110 DC), Ignacio (c.50-115 DC), Justino Mártir (c.100-165 DC) y Tertuliano (c.160-220 DC) estuvieron convencidos de la autenticidad de la resurrección. Sus escritos validan los relatos de los escritores bíblicos, quienes conforme a los teólogos bíblicos, registraron el evento tan temprano como el año 37 DC y no más tarde del año 64 DC.
Además, otros historiadores del primer y segundo siglo incluyendo a Cornelio Tácito, Suetonio, Plinio Segundo, y Luciano de Samosata reconocieron el impacto que este evento increíble tuvo sobre la gente de esa época.

La resurrección es la única explicación aceptable del sepulcro vacío.

Los soldados romanos celosamente vigilaban la tumba donde el cuerpo de Jesús se encontraba. Además, la entrada al sepulcro estaba sellada con una enorme roca. La guardia romana, que normalmente se componía de 16 miembros, hubiesen hecho imposible para los discípulos-quienes, a propósito, estaban acobardados por el miedo a perder sus propias vidas-robar el cuerpo. Si, como algunos aseguran, Jesús no estaba muerto, sino solamente debilitado, los soldados y la roca hubiesen evitado su escape. Después de haber sido golpeado y flagelado, colgado en una cruz por seis horas, traspasado con una lanza por su verdugos para asegurar su muerte, y envuelto, como la costumbre, en 100 libras de lino y especias, Jesús no hubiese estado en condición alguna para rodar una roca de dos toneladas cuesta arriba, ni ser más ágil que 16 soldados romanos y después aparecerse radiantemente a sus discípulos.Los líderes judíos de la época fácilmente pudieron haber refutado todas las aseveraciones sobre la resurrección simplemente al reponer el cuerpo, pero no pudieron porque no había cuerpo.

Hubo numerosos testigos de la resurrección.

Después de que él resucitó de entre los muertos, Jesús apareció por lo menos diez veces a los que le conocían y a más de 500 personas a la misma vez. Estas apariciones no fueron alucinaciones; Jesús comió y habló con sus seguidores y ellos le tocaron su cuerpo resucitado.
Lucas 24:36-39 "Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. 37.- Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. 38.- Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? 39.- Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo."
Juan 20:26-29 "Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27.- Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. 28.- Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! 29.- Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron."
Corintios 15:3-8 "Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4.- y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5.- y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6.- Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7.- Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; 8.- y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí."

La resurrección es la única explicación razonable para el comienzo del movimiento Cristiano.

La Iglesia Cristiana nació en la misma ciudad donde Jesús fue públicamente ejecutado y sepultado. La creencia en un Jesús resucitado tuvo que haber sido auténtica para haberse enraizado en Jerusalén y crecido hasta abarcar el mundo entero. La Iglesia Cristiana es ahora la institución más grande que existe y ha existido en la historia de la humanidad. Claramente, esto hubiese sido imposible si la resurrección fuese solamente un cuento.

La resurrección es la única explicación lógica para la transformación de los discípulos.

Ellos abandonaron y negaron a Jesús antes de su juicio público; después de su muerte ellos estaban desalentados y temerosos. Aún, después de su resurrección y su experiencia en Pentecostés, estos mismos desalentados hombres y mujeres fueron transformados por el sobrenatural poder de Cristo resucitado. En su nombre, ellos pusieron de cabeza al mundo. Muchos perdieron la vida por su fe, otros fueron terriblemente perseguidos. Su valiente comportamiento no tiene sentido aparte de su convicción de que Jesucristo fue verdaderamente resucitado de entre los muertos, un hecho digno por el cual morir.

A través de los siglos, los grandes teólogos que han considerado las pruebas de la resurrección han creído, y todavía creen, que Jesús está vivo.
Después de haber sopesado la evidencia de la resurrección dada por los escritores de los Evangelios, Simon Greenleaf, una eminencia sobre asuntos legales de la Escuela de Leyes de la Universidad de Harvard, concluyó: "Sería imposible que ellos hubieran persistido en afirmar las verdades que han narrado, de no ser por el hecho de que Jesús sí resucitó de entre los muertos."
El señor Greenleaf, fue un profesor judío que se convirtió después de estudiar los hechos por sí mismo.

Después de haber sopesado evidencia de la Resurrección del Señor, cuando celebramos la Resurrección de Cristo, estamos celebrando también nuestra propia liberación. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte.
En la resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: Jesús está vivo. ¿Qué podemos temer?, ¿qué nos puede preocupar?

Cualquier sufrimiento adquiere sentido con la Resurrección, pues podemos estar seguros de que, después de una corta vida en la tierra, si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que gozaremos de Dios para siempre.
La Resurrección es fuente de profunda alegría. La Resurrección es una luz para los hombres y que cada cristiano debe irradiar a todos los hombres haciéndolos partícipes de la alegría de la Resurrección por medio de sus palabras, su testimonio y su trabajo apostólico.
Debemos estar verdaderamente alegres por la Resurrección de Jesucristo, nuestro Señor. En este tiempo de Pascua que comienza, debemos aprovechar todas las gracias que Dios nos da para crecer en nuestra fe y ser mejores cristianos. Vivamos con profundidad este tiempo.
Con el Domingo de Resurrección comienza un Tiempo pascual, en el que recordamos el periodo que Jesús permaneció con los apóstoles antes de subir a los cielos, durante la fiesta de la Ascensión.

 

EL PADRENUESTRO EN ARAMEO, LA LENGUA DE CRISTO

Iglesia del Pater Noster (Jerusalén)

Abwoon d`bwashmaya, nethqadash shmakh. Teytey malkuthakh.
Nehwey tzevyanach, aykanna d`bwashmaya aph b`arha. Hawvlan
Lachma d`sunqanan yaomana. Washboqlan khaubayn aykaona daph
Khnan shbwoqan l`khayyabayn. Wela tahlan l`nesyuna: ela patzan min
Bisha, Amén

 

¿LA CIENCIA ALEJA DE DIOS? (pinchar video)

 

SOLIDARIDAD Y MEDIOS

ONG segoviana de Solidaridad Integral, fundamentada en el respeto a las personas a su dignidad y alos Derechos Humanos a través de los Medios de Comunicación Social. Visita su WEB: www.solidaridadymedios.org

 

 

PON "DE MODA" EL CRUCIFIJO


      
¡LLEVEMOS UNA CRUZ A TODAS PARTES!. 

¡SEAMOS VALIENTES!

                             

AGENDA DIOCESANA DEL 14 AL 28 DE ABRIL

«Por los médicos y el personal humanitario presentes en zonas de guerra, que arriesgan su propia vida para salvar la de los otros».
 (Intención del Papa mes de abril 2019. Red Mundial de oración)

El Domingo 14. Domingo de Ramos. La bendición de ramos y posterior procesión da inicio a las once y media en la iglesia de San Miguel.

Lunes santo, 15 de abril. Tendrá lugar la misa crismal en la que el Obispo con los sacerdotes diocesanos y todo el pueblo santo de Dios, bendecirán y consagraran los oleos y el santo crisma. Aceites que después se usarán en los sacramentos. La colecta que cada año se realiza con un fin caritativo este año irá destinada a paliar los daños causados por el ciclón Idai en Mozambique

. Martes 16 de abril. Conferencia: “La síndone. Imagen de un crucificado ¿Jesús de Nazaret?” A cargo de Victoria Garrudo. Casino de la Unión 20h.

Jueves 18. Jueves Santo. Cena del Señor. Día del amor fraterno.

Viernes 19. Viernes Santo. Adoración de la Cruz. Colecta a favor de Tierra Santa.

Sábado santo, 20 abril. Vigilia pascual en la Catedral. El Obispo administrará los sacramentos de iniciación cristiana durante la celebración. 23h. Catedral.
Domingo 21. Domingo de Resurrección.

El resto de actos de semana santa los pueden consultar en el programa que ha editado la Junta de Cofradías de Semana Santa.

Sábado 27 de abril. Encuentro de monaguillos. De 11 a 17h. en la Casa de Espiritualidad.
Domingo 28. Domingo de la Misericordia. Reunión del grupo de familias. 18h. San Frutos

 

ENCUENTRO ARCIPRESTAL

Se celebrará el próximo 23 de abril en Sigüenza (Guadalajara), con celebración de la misa en la catedral, comida en el parador de turismo y visita guiada a la ciudad.

 

Nuestra página web es visitada por más de 27.000 personas al año.

 

 

 

 LA JMJ DE 2022 SERÁ EN LISBOA

El Patriarca de Lisboa, el cardenal Manuel Clemente, afirmó que la Virgen de Fátima tendrá “un papel fuertísimo” en la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizará en Lisboa en el año 2022

 

EL CERRO DE LOS ÁNGELES TENDRÁ UN AÑO JUBILAR

El Cerro de los Ángeles tendrá un Año Jubilar por el centenario de la consagración al Sagrado Corazón de Jesús. Alegría, peregrinación y reconciliación son las tres palabras eje del año jubilar diocesano con motivo del primer centenario de la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, una celebración que se inició el pasado 2 de diciembre, primer domingo de adviento, y finalizará el 24 de noviembre de 2019, festividad de Cristo Rey.

 

CANTO GREGORIANO


Si te llama la atención asistir a un misa de canto gregoriano, lo puedes hacer en la iglesia del Monasterio del Parral. Todos los domingos y festivos del año tienes la misa a las 12 horas, y viene a durar unos 75 minutos en verano, y unos 50 minutos en el resto del año.

 

LA BIBLIA OFICIAL DE LOS OBISPOS ESPAÑOLES

La Conferencia Episcopal Española (CEE) renueva su aplicación para dispositivos móviles (teléfonos y tablets) como un cauce más de comunicación con las personas e instituciones.
La aplicación, ya disponible en las tiendas digitales de Apple Store para iOs y Google Play para Android, es gratuita.

 

AÑO JUBILAR LOURDES 2019

El próximo año 2019 será especial en el santuario de Lourdes. Será Año Jubilar al cumplirse el 175 aniversario de Bernadette Soubirous, la niña a la que se la apreció la Virgen en una gruta del sur de Francia y que sería canonizada décadas más tarde por el Papa Pío XI.


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Confesiones
Todos los días media hora antes de cada misa y siempre que se solicite a los sacerdotes.
Otros actos litúrgicos

Adoración Santísimo Jueves 19:00

Rezo Santo Rosario Todos los días 19:30

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Avda. Fernández Ladreda nº 26 40002 Segovia. Teléfono 921 463801