«Declara la guerra al hambre»
La parroquia de San Millán se suma un año más a la Campaña anual de Manos Unidas, que en 2026 nos invita a reflexionar y actuar bajo un mensaje tan claro como urgente:
«El hambre es una forma de violencia silenciosa.
Luchar contra ella es el primer paso hacia la paz.»
En un mundo marcado por guerras, conflictos armados y desigualdades crecientes, Manos Unidas nos recuerda que la paz no comienza cuando callan las armas, sino mucho antes:
cuando se garantiza una vida digna,
cuando se combate el hambre,
cuando se reducen la pobreza y la exclusión.
Esta campaña retoma el espíritu fundacional de 1955 —«Declaramos la guerra al hambre»— y lo actualiza con una convicción profundamente cristiana, expresada por la Doctrina Social de la Iglesia:
«El desarrollo es el nuevo nombre de la paz»
(Pablo VI, Populorum Progressio)
«Combatir la pobreza es construir la paz»
(Benedicto XVI).
Actos de la campaña en Segovia
- 📅 Jueves, 5 de febrero de 2026
Día del Ayuno Voluntario
Este día se invita a experimentar, de forma voluntaria y responsable, la sensación de hambre:
tomando una sola comida al día o un desayuno muy sencillo, cada uno según sus posibilidades.
Un gesto sencillo que nos ayuda a tomar conciencia del hambre que millones de personas sufren cada día por obligación.
Bocata solidario
🕜 Desde las 13:30 h
📍 Academia de Artillería y centros educativos participantesEl alumnado de Educación Primaria recibirá el bocadillo en su propio colegio.
El alumnado de Secundaria se desplazará a la Academia de Artillería.
- 📅 Viernes, 6 de febrero de 2026
Misa de inicio de campaña
🕗 20:00 h
📍 Parroquia de San Millán
La Eucaristía estará presidida por el obispo de la Diócesis de Segovia, Mons. Jesús Vidal. - 📅 Domingo, 8 de febrero de 2026
Jornada Nacional de Manos Unidas
Ese día, la colecta de la parroquia se destinará íntegramente a apoyar los proyectos de Manos Unidas en favor de las comunidades más empobrecidas del mundo.
Hambre, pobreza y violencia: un círculo que se retroalimenta
Manos Unidas nos alerta de una realidad que muchas veces permanece invisible:
Más de 1.100 millones de personas viven en pobreza multidimensional extrema.
Casi el 40 % de ellas habita en países afectados por conflictos armados.
Mientras el gasto militar mundial supera los 2,7 billones de dólares, la inversión en construcción de paz apenas alcanza el 0,52 % de esa cifra.
Allí donde el hambre se instala, la infancia queda rota, la dignidad humana negada y el futuro hipotecado.
Nuestro compromiso como comunidad cristiana
Durante más de seis décadas, Manos Unidas ha demostrado que paz y desarrollo van de la mano:
acompañando comunidades, fortaleciendo capacidades locales y apostando por soluciones sostenibles.
Como parroquia, nos unimos a esta llamada con gestos concretos:
el ayuno, la oración, la participación en la Eucaristía y la colaboración económica.
Porque combatir el hambre es prevenir conflictos
y construir paz empieza por no mirar hacia otro lado.