Venid y lo veréis.
Ayer, domingo 1 de febrero, la comunidad Fe y Luz María Reparadora de nuestra parroquia celebró su fiesta anual, que tiene lugar siempre el domingo más cercano a la Candelaria, fiesta de la luz. Una coincidencia muy significativa, porque Fe y Luz nace precisamente para recordar que la luz de Cristo brilla con especial fuerza allí donde hay fragilidad, sencillez y amor verdadero.
Durante la misa de las 12:30, los miembros de la comunidad participaron activamente en las ofrendas, presentando el agua y la luz (velas), junto con el pan y el vino, como signo de una fe vivida con alegría y confianza. Fue una celebración especialmente entrañable, compartida con toda la parroquia.
Al terminar la Eucaristía, la jornada continuó en la Casa de Piedra, donde la comunidad se reunió para comer juntos, acompañados de familiares y amigos, y disfrutar después de una tarde de convivencia sencilla y fraterna.
La comunidad Fe y Luz se reúne todos los primeros domingos de mes por la tarde en la Casa de Piedra.
Se trata de un movimiento católico internacional, fundado en 1971, estrechamente ligado a las personas con discapacidad intelectual y a sus familias. En Fe y Luz, las personas con discapacidad no son solo acogidas, sino reconocidas como el verdadero corazón de la comunidad.
Como se recoge en su propia presentación:
“Nuestros chicos nos enseñan a amar y a ser amados, no por nuestras cualidades o saberes, sino por lo que somos verdaderamente: hijos de Dios.”
Desde la parroquia queremos animar a las personas que quieran ser voluntarias del grupo, especialmente a los más jóvenes, a acercarse y conocer esta realidad tan enriquecedora. Quien lo desee puede preguntar sin compromiso a D. Jesús al final de las misas, que estará encantado de orientar y explicar cómo colaborar.
En Fe y Luz encontraréis siempre un corazón abierto y alegre.
Como dice el Evangelio: “Venid y lo veréis.”


